Biochar en 5 preguntas | Grupo Operativo SMARTFORESTRY 2

Es negro, ligero y está lleno de poros. Se fabrica con madera, pero no para quemarla, sino para devolverla al suelo. Respondemos a cinco preguntas sobre el biochar, el material con el que SMARTFORESTRY II quiere ayudar a restaurar los montes dañados por la sequía, con lo que dice la ciencia y también con lo que todavía no sabe.

El biochar está cada vez más presente en la agricultura, la jardinería y la restauración de suelos. En SMARTFORESTRY II es la pieza central: queremos fabricarlo con la madera de los pinos que ha matado la sequía y devolverlo al monte para ayudar a que arraigue la nueva vegetación. Pero ¿qué es exactamente y por qué puede funcionar?

Infografía: qué es el biochar y qué hace en el suelo
El biochar en cinco preguntas, con los datos de la bibliografía científica revisada por el Grupo Operativo.

1. ¿Qué es el biochar?

Es un material rico en carbono que se obtiene calentando biomasa, en nuestro caso madera, con muy poco oxígeno. A ese proceso se le llama pirólisis. Como no hay aire suficiente para que la madera arda, no se convierte en ceniza: pierde el agua y los gases y deja un esqueleto de carbono que conserva la estructura de la madera, con multitud de poros y canales.

2. ¿En qué se diferencia del carbón vegetal de siempre?

Por su aspecto se parecen mucho. La diferencia está en para qué se fabrica y qué calidad se le exige. El carbón vegetal se hace para arder; el biochar, para quedarse en el suelo. Por eso debe ser muy estable y tener pocos contaminantes, algo que se comprueba en laboratorio con criterios europeos: el Reglamento (UE) 2019/1009 de productos fertilizantes y el European Biochar Certificate fijan, por ejemplo, límites de hidrocarburos aromáticos y una relación entre hidrógeno y carbono orgánico que indica lo estable que es.

3. ¿Qué hace en el suelo?

Sus poros funcionan como una esponja y como un refugio. La bibliografía científica recoge, de media, estos efectos:

4. ¿Por qué se relaciona con el clima?

Porque el carbono que la madera captó de la atmósfera queda en el biochar en una forma muy estable. Si esa madera muerta se pudre o arde, buena parte de su carbono vuelve al aire; convertida en biochar e incorporada al suelo, se queda en él. La Unión Europea ya reconoce el biochar como una forma de absorción de carbono en su marco de certificación de absorciones permanentes de carbono (Reglamento (UE) 2024/3012), y en 2026 aprobó las metodologías para certificarlas, que incluyen el biochar (Reglamento Delegado (UE) 2026/285).

5. ¿Hace milagros?

No, y conviene decirlo claro. El biochar recién hecho es una esponja seca: si se aplica sin más, primero retiene agua y nitrógeno que necesita la planta. Por eso hay que cargarlo antes, mezclándolo o compostándolo con materia orgánica. En un ensayo, el biochar solo dejó el crecimiento en el 60 % del de las plantas sin biochar, mientras que el mismo biochar co-compostado lo aumentó hasta un 305 % (Kammann et al., 2015). La dosis también importa: en exceso, la respuesta empeora (Gale y Thomas, 2019).

Y queda mucho por aprender: no hay ensayos publicados de biochar en plantaciones de pino carrasco, coscoja o lentisco en suelos calizos mediterráneos. Las restauraciones piloto de SMARTFORESTRY II van a aportar esa evidencia. Si funciona, la misma lógica podrá aplicarse a otros elementos de la infraestructura verde donde el suelo es el factor que limita, como riberas, taludes o zonas verdes periurbanas.

Referencias


Logotipos de la Región de Murcia, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de la Unión Europea (Cofinanciado por la Unión Europea)

Proyecto SMARTFORESTRY II, cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, en el marco de la Intervención 7161 del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 (Grupos Operativos de la AEI-Agri). FEADER: Europa invierte en las zonas rurales.